Desplazar el horizonte, acceso a la producción: consideraciones desde la sociología de la literatura y de la cultura

Que el campo literario y editorial presenta notables sesgos sociológicos parece una evidencia clara y, sin embargo, no abundan los estudios que profundicen nuestro conocimientos de los procesos que llevan a esa situación.

Con Sophie Noël (Univ. París 13) y José Luis Bellón Aguilera (Univ. Masarykova, Rep. Checa), modera Alfonso Serrano (La Oveja Roja). No pocos estudios señalan las concomitancias entre el desarrollo del sector del libro y los intereses de las élites de los Estados modernos. Sin embargo, para intentar arropar un poco mejor la extendida percepción de que en sus formas actuales el campo literario ofrece notables sesgos sociológicos no encontramos apenas estudios serios a los que remitirnos. Parece pese a todo claro que es solo desde la sociología de la cultura y de la literatura desde donde se han abordado con más propiedad la cuestión. ¿Qué pueden decirnos sus estudios al respecto? ¿A qué marco teórico remitirnos y sobre qué investigaciones apoyarnos? Y ¿qué vínculo de esta representatividad social con los fenómenos de producción de ideología?

Alfonso Serrano, editor de La Oveja Roja y organizador de las jornadas plantea esta mesa como la central para analizar la representatividad social en el campo literario. ¿Para conocer qué acceso a la producción —la edición, la escritura­— tienen las clases populares?

Sophie Noël (Univ. París 13), socióloga de la escuela de Pierre Bourdieu, confirma que siendo evidente la falta de representatividad social entre quienes producen la cultura, hay un punto ciego en su abordaje. La socióloga comienza remitiendo a un estudio de la edición independiente norteamericana, The culture and commerce of publishing realizado en 1982, cuyos datos muestran que el perfil dominante de los editores es que son  hombres, blancos, anglosajones, protestantes, con recursos económicos y de izquierda progresista. Sophie, que ha desarrollado sus propias investigaciones de campo sobre la edición política independiente, expone el culto al secreto, la aversión al dato y la aprensión a la mostrar la realidad material que es dominante en la mirada al mundo cultural. La investigación demostró hasta qué punto sigue siendo violento procurar desacralizar y romper el idealismo del mundo literario, dominado por un oscurecimiento de sus condiciones materiales de producción. El riesgo sin embargo de no hacerlo, es naturalizar una posición de poder que deja que sean solo las clases dominantes y específicamente los hombres, quienes crean los catálogos de las editoriales, estando demostrado que cuanto más alta es su extracción social, menor es la politización de los textos que publican.

José Luis Bellón Aguilera (Univ. Masarykova, Rep. Checa), hispanista que se presenta a sí mismo como estudioso de la sociología de la literatura y del conocimiento, inspirado también en Bourdieu y Randall Collins. Su intervención parte de preguntarse si debemos mejorar el mundo con el arte; ese deber voluntarista, kantiano. le resulta problemático dado que el campo literario es refracción de prismas y es producción ideológica. Bellón se ha formado con Juan Carlos Rodríguez y refiere a su Teoría del inconsciente ideológico. Ese «yo soy libre». La posición de autonomía posible de un editor o escritor es muy paradójica porque ha de bregar con todo, las reglas de juego del campo son relaciones de poder y el campo es un espacio de distinción donde entras con un habitus y una ideología. La autonomía posible necesita de campo de vida. Bellón analiza la novela Últimas tardes con Teresa de Juan Marsé como texto de estudio del abordaje del acceso de las clases populares a la cultura, tanto analizando la posición de su autor, como la trama de la novela.

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