Incorporar afueras, otras formas de producir: autorías colectivas y literaturas desde abajo
No son en absoluto pocas las experiencias que a lo largo de todo el mundo han intentado combatir los sesgos sociales presentes en el campo literario. La sinautoría y las literaturas desde abajo tienen aquí la palabra.
Mesa de debate inscrita en la segunda jornada del encuentro Desplazar los límites. Viernes 5 de abril de 2019, con Jean Richard (Éds. d’en bas, Suiza) y Eva Fernández (escritora), modera Irene Amador (editora). Identificado en el campo en el que nos movemos la jornada anterior abordaremos ahora más específicamente al acceso a la producción literaria. Las estrategias de sinautoría (Eva Fernández) y las literaturas desde abajo (Jean Richard) parecen representar formas claras de expansión del horizonte social de participación en lo literario. ¿Qué tienen que decirnos? ¿Y algo que mencionar respecto a los procesos de autor-ización de quién toma o no la palabra?
Irene Amador plantea la creciente precarización que ha vivido como trabajadora de la cultura, de la que no se habla por el glamour, para ocultar las condiciones materiales. Desde su tradición epistemológica cree en la cultura desde abajo y como multiplicidad de saberes.
Jean Richard (Éds. d’en bas, Suiza): las Éditions d’en bas (Ediciones de/desde abajo) fueron fundadas en 1976 por un sociólogo y vendedor ambulante, que pronto, en 1979, la convierte en asociación y luego, 1991, en cooperativa. En 28 años, más de 300 títulos han sido publicados. El catálogo recoge relatos de vida, testimonios e historias de vida, que acojan la singularidad. Importa la textura, el grano, el tono de los libros, aquello que haga que se produzca un efecto, una impresión, en quien lee, se trata de una literatura desde los límites, lo despreciado, lo descartado, lo oculto. Los libros publicados son testigos de la cara oculta de Suiza (las cárceles, la represión, la psiquiatría) y especialmente de lo que se vive «abajo», en los medios populares. Son también, en ciertos casos, instrumentos de reapropiación de derechos; pueden proceder de luchas sociales, acompañarlas o hacer su historia. La producción y la traducción de los libros son en parte asumidas como coediciones con diversas organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales.
Eva Fernández, escritora y parte de la editorial La Oveja Roja, plantea lo violento de hacer uso de la palabra desde posiciones desautorizadas. Desde una investigación autoetnográfica lo ejemplifica en la atención a las palabras de su abuelo, de quien ella encuentra una libreta que escribió en la cárcel, donde formula un pensamiento de futuro. El derrotado de la guerra civil escribe bajo el título de «Pensamiento»: «ahora ce estamos a tiempo». La «sinautoría» es una estrategia para legitimar nuevas autorías y obras. Somos Cocacola en lucha es una libro de una lucha obrera que toma la palabra escrita en una autobiografía colectiva. Esa toma de la palabra, del lenguaje, nos lleva a la etimología y desde ahí reivindica el término político, como lo que se opone a lo idiota, en tanto que defiende lo colectivo y termina citando el «Manifiesto de los 451» en que equipararon la producción de un libro a la de un tomate. Un buen tomate cuya garante solo puede ser una buena comunidad agraria.

